Demostración abierta
Entre y mire un expediente por dentro.
No hace falta registrarse ni esperar a que nadie conteste. La cuenta es compartida y recorre toda la aplicación sin guardar cambios, así que lo que vea usted es lo mismo que verá el siguiente en entrar.
- Dirección
- demoayuntamiento.app.actaria.es
- Usuario
- visitante
- Contraseña
- demostracion-abierta
Qué va a encontrarse
Un ayuntamiento pequeño a mitad de ejercicio: no una pantalla de bienvenida, sino expedientes vivos con sus plazos corriendo.
Por dónde empezar
Cuatro pantallas en diez minutos, en el orden en que se trabaja.
- La torre de controlEs la portada. Cada número es una puerta: si no lleva a resolver algo, no aparece.
- Un expedienteEntre en uno desde el listado. Arriba, el semáforo dice qué falta para poder seguir — y quién puede arreglarlo.
- PlanificaciónEl plan del año y el buzón: lo que una unidad pide que se contrate, antes de que exista ningún expediente.
- Vencimientos y garantíasQué se acaba, qué aval hay que renovar y qué garantía toca devolver — con el plazo del art. 111.2 corriendo.
Lo que sí y lo que no
Sí
- Recorrer todas las pantallas, incluidas las que piden permiso.
- Abrir expedientes, contratos, garantías y el plan.
- Filtrar, buscar y leer el manual entero.
- Ver por qué un botón está apagado, que es la mitad interesante.
No
- Guardar nada: la cuenta es compartida y lo que hiciera uno se lo encontraría el siguiente.
- Ver datos reales: los expedientes, las empresas y los importes son inventados.
- Administrar la aplicación: esa parte es de quien la configura en cada organismo.
Al pulsar cualquier botón de guardar, la aplicación lo dirá con todas las letras: es una demostración, no una avería.
Y con sus propios datos
La demostración enseña cómo funciona; no cómo funcionaría en su casa. Para eso se prepara un organismo con su perfil — si es Administración Pública o poder adjudicador, sus tipos de procedimiento, sus plazos y sus plantillas — y se recorre un expediente de los suyos.